Trasladar este concepto al ámbito de la seguridad digital nos lleva a considerar la posibilidad de aplicar una lógica similar en la verificación de la identidad. En este caso, se trataría de emplear distintos datos biométricos para contrarrestar las limitaciones propias de cada sistema (como intentos de fraude) y/o adaptarse a un entorno cada vez más inclusivo y centrado en el usuario final. Pero, ¿qué oportunidades puede ofrecer la integración de diversas modalidades biométricas para transformar la verificación de identidad digital?
Vamos a verlo.
El surgimiento de la biometría multimodal
El auge de la biometría multimodal se explica en gran medida por la necesidad de superar las limitaciones inherentes a los sistemas unimodales, los cuales se han basado en la verificación de la identidad a partir de un único rasgo biométrico. Estos primeros sistemas, aunque eficaces en ciertos contextos, han presentado ciertos desafíos.
Entre estos problemas se encuentran las variaciones intraclase, que surgen cuando los datos biométricos recogidos en distintos momentos no son idénticos, lo que puede generar rechazos erróneos. Además, la similitud entre clases, que ocurre cuando las características de diferentes individuos se solapan, ha incrementado el riesgo de falsas aceptaciones. Otros obstáculos incluyen la no universalidad, que excluye a aquellos que no pueden proporcionar el rasgo requerido.

La evolución tecnológica ha permitido abordar estas limitaciones mediante la incorporación de nuevas modalidades biométricas como la voz o el reconocimiento facial, y sobre todo, mediante la integración de múltiples identificadores en un mismo sistema. La biometría multimodal ha surgido, por tanto, como una respuesta a la demanda de métodos de autenticación más seguros, aprovechando la complementariedad de distintos rasgos para optimizar la precisión. Así, la combinación de información biométrica proveniente de distintas fuentes ofrece una solución más completa, capaz de mitigar los problemas asociados con el uso exclusivo de una sola característica.
Esta evolución ha sido impulsada por los avances en algoritmos de aprendizaje automático, procesamiento de imágenes y técnicas de fusión de datos, que han permitido desarrollar sistemas más integrales y resistentes frente a intentos de fraude. La biometría multimodal se posiciona, por tanto, como una alternativa que combina la solidez de múltiples identificadores para ofrecer un mayor grado de seguridad en la autenticación personal.
¿Qué es la biometría multimodal?
La biometría multimodal se define por la utilización conjunta de varios rasgos biométricos en la verificación de la identidad de un individuo y representa un avance significativo en el ámbito de la verificación de identidad. A diferencia de los sistemas tradicionales que dependen exclusivamente de un único dato, este enfoque permite integrar información de diversas fuentes. La integración de múltiples modalidades amplía el espectro de datos disponibles y también contribuye a reducir errores vinculados con variaciones en la calidad de las muestras o con similitudes entre individuos.
Esta metodología resulta especialmente útil para abordar el problema de la no universalidad, ya que el uso de varios rasgos garantiza una cobertura más amplia de la población. Además, la biometría multimodal es eficaz para luchar contra intentos de suplantación de identidad, ya que es bastante difícil para un impostor replicar simultáneamente varios rasgos biométricos de un usuario genuino.
Funcionamiento de un sistema biométrico multimodal
El funcionamiento de un sistema biométrico multimodal sigue una estructura similar a la de los sistemas tradicionales. El proceso comienza con el módulo sensor, encargado de captar las modalidades biométricas necesarias, patrones de voz o cara. Estos datos se transmiten al módulo de extracción de características, donde se identifican los elementos relevantes de cada modalidad para generar una representación compacta y precisa.
A continuación, el sistema emplea el módulo de comparación para contrastar estas características con las plantillas registradas previamente. Esta etapa resulta fundamental para identificar similitudes o diferencias que permitan autenticar la identidad presentada. La ventaja de utilizar múltiples fuentes es que, en caso de fallo en una de las modalidades, el sistema puede apoyarse en otras para seguir funcionando de manera fiable.
Finalmente, el módulo de toma de decisiones determina si el individuo es aceptado o rechazado en función de los resultados de la comparación.
Indicar también que la prueba de vida es un componente esencial en este tipo de sistemas, ya que permite verificar que las muestras biométricas provienen de una persona real y no de una falsificación.
